Permite que los apoyabrazos queden a la misma altura que tu escritorio.
Para qué sirve: Para que tus codos descansen en un ángulo de 90°, eliminando la tensión en los hombros (que es lo que causa el dolor de cuello). Siempre será una ventaja contar con ellas y hacer que el trabajo sea más confortable y rendidor de cara al tiempo que se invierte en la tarea.