En los días nublados o calurosos, los techos cerrados de nuestro edificio siempre generaban un ambiente encerrado y sofocante. Colocar las claraboyas de Perfyplast transformaron la atmósfera por completo; nos devolvieron el flujo de luz directa y una ventilación superior sin temor a filtraciones de agua ni al desgaste del material. También los Cerramientos para Hostelería me fueron útiles. Sentir la tranquilidad de contar con estructuras resistentes al impacto que se mantienen impecables con el tiempo me dio la seguridad de que hicimos la inversión correcta.