Recuerdo aquel lanzamiento de una nueva línea de alta perfumería. Teníamos el diseño ideal, pero un miedo constante: ¿el acabado metalizado resistiría el roce? ¿La precisión del encaje sería perfecta o se sentiría "barata" al tacto? En este sector, si el packaging no transmite lujo o seguridad médica a la primera, has perdido la batalla. Fue entonces cuando decidí confiar el proyecto a Motecsa. Lo que me cautivó no fue solo su capacidad técnica en las empresas de inyeccion de plastico, sino su visión 360°. No son simples fabricantes; son especialistas en la decoración de packaging. Mientras otros ponían trabas con las geometrías complejas de mis envases para cosmética, ellos hablaban de soluciones.